La boda de Alejandra Capetillo y Nader Shoueiry en Hacienda Zotoluca, se convirtió en el escenario de una historia que parece sacada de una telenovela clásica.
Alejandra Capetillo, hija de los famosos Biby Gaytán y Eduardo Capetillo; y Nader Shoueiry, empresario libanés, unieron sus vidas en una boda de ensueño. Una celebración que, más allá del lujo, fue testimonio de un amor que desafió la distancia, la religión y la diferencia de edades.
Un romance con esencia de telenovela
Ale y Nader se conocieron en Madrid en 2022, y desde entonces comenzaron a construir un amor sólido y maduro. A pesar de los desafíos naturales de su relación —la diferencia de 12 años entre ambos y la diversidad cultural y religiosa— su conexión fue tan fuerte que superaron cualquier obstáculo. El amor, como en los mejores libretos románticos, fue el hilo conductor de una historia en la que prevalecieron el respeto, los valores y la admiración mutua.
En palabras de Alejandra: “Desde que conocí a Nader mi vida cambió a mejor… siento que con él he crecido mucho como persona”.
Un vestido digno de realeza
Alejandra Capetillo eligió como diseñadora a la talentosa Lorena Formoso, reconocida en España por su estética romántica y artesanal. Para la ceremonia religiosa, lució este vestido confeccionado en encaje bordado a mano, con mangas sutilmente transparentes, silueta fluida y una cola de ensueño. Su confección fue hecha completamente a medida en Madrid, destacando por la precisión y los detalles finos que evocaban tradición y modernidad a la vez.
Para acompañar este look inolvidable, Alejandra portó unas lindas zapatillas de la firma española Flordeasoka, en satín blanco con detalles de cristal, corte cerrado en punta y tacón medio. Esta marca, conocida por su calzado de lujo hecho a mano, fue la elección perfecta para caminar con gracia por el pasillo floral de la Hacienda.
El cuidado en los detalles fue tal, que cada pieza de su atuendo nupcial contaba una historia: los pendientes y las alianzas fueron de la prestigiosa casa Rabat, el maquillaje estuvo cargo de Sisley, el cual hizo destacar su belleza natural.
Detrás del gran día: planeación, confianza y aprendizaje
Alejandra confesó que planear su boda a distancia fue un reto, pero gracias al apoyo del equipo de Gutiérrez F Studio y AGBA Weddings, pudo soltar el control y confiar. Uno de los mayores aprendizajes de este proceso fue precisamente ese: dejar fluir.
Desde la decoración floral a cargo de Granada hasta la ambientación luminosa y la coordinación del timing de la ceremonia, cada proveedor jugó un papel fundamental. A pesar de los nervios y el clima incierto durante la preboda, la planificación y la fe hicieron que todo fluyera con perfección. “Confié ciegamente en mis wedding planners”, afirmó la novia. Y con razón: la boda fue un éxito absoluto.
Una hacienda con alma y encanto
No fue casualidad que eligieran Hacienda Zotoluca como sede del evento. Este lugar, con más de 400 años de historia, combinó su arquitectura virreinal, los jardines interminables, los arcos de cantera y sus hermosos cielos despejados. Fue el marco ideal para una celebración donde cada instante parecía sacado de una película.
Las fotos del evento muestran el contraste perfecto entre la imponente arquitectura y la calidez del ambiente decorado con tonos blancos, rosas pálidos y verdes naturales. La llegada de Alejandra en un Mercedes-Benz vintage, entre caminos empedrados y paisajes de agave, fue simplemente cinematográfica.
La boda de Alejandra Capetillo y Nader Shoueiry fue un poderoso mensaje de unión, de confianza en el amor y en el poder de los sueños compartidos. Una historia que nos recuerda que, cuando dos personas están destinadas a estar juntas, ningún obstáculo es suficiente para detenerlas.
Un día de emociones, símbolos y belleza, marcado para siempre en los corazones de quienes lo vivieron. ¡Que su boda sea el inicio de una aventura hermosa!


